19 abril 2007

No sueño que corro, sino que vuelo.

(Un cuento infernal... hecho realidad).

- ¡Hola! –me dijo ayer en sueños un fantasma de humo con un leve susurro.

- ¿Qué hay? – contesté con desgano sin dejar de caminar apresurado y observar de reojo a quien hoy por hoy estimo más.

- ¿Sabes?, he visto con angustia como lo miras sin cesar, estás siempre al pendiente de él, y eso me preocupa…

- ¿En serio?, no tienes porqué ciber espacio, salvo que insanos celos te estén haciendo hablar mal... aunque ahora que lo dices… es cierto, ese no es mi comportamiento habitual, nunca lo había sido; pero uno cambia, las cosas y las situaciones se alteran, nada ni nadie queda inamovible...

- Mira, no es que yo sea tu conciencia ni pretenda influir en tus decisiones, pero el estilo de vida que últimamente has tomado da mucho que hablar al resto de la gente; te perciben raro, extraño, lejano… no eres ya el mismo de antes; incluso tu familia y tus amigos murmuran entre dientes...

- ¡Bah!, por principio de cuentas que te quede bien claro esto: poco, muy poco o si no es que nada me importa lo que la gente vierta sobre mí en sus opiniones, aunque te concedo parte de razón, me he distanciado de ti, de mis amigos y familia por estar siempre con él, pero eso cambiará pronto.

- Bueno, pero acá entre nos, dime una cosa, ¿Lo amas o lo odias?, porque sólo así puedo explicarme el que estés encima de él cada momento.

- Ni lo uno ni lo otro, sólo lo utilizo, esto es sólo para mí una metamorfosis pasajera.

- ¿¿Qué??

- Cierto es que no soy ya el de hace un mes y que he cambiado imprudentemente de carril en la autopista de la vida tomando la vía rápida, pero el estar pisando el acelerador a fondo como hago por ahora no es algo permanente, sólo es cuestión de tiempo.

- Tiempo… a eso quería llegar yo…

- Tú no dejes de quererme, que en breve me desharé del que llamo por ahora “vicio” y ya verás que en breve volverán las aguas a su cauce.

- Eso espero, te lo digo en serio por tu propio bien. –dijo el espectro y comenzó a desvanecerse lentamente.

Desperté, abrí mis ojos y al instante como un autómata giré mi cabeza y ahí estaba él… ¡Qué alivio!, lo miré, lo acerqué hacia mí y le sonreí.

El reciente objeto de mi afecto me dio los buenos días y con su trío de manecillas me hizo señas de
que aún disponía de entre tres y cinco minutos para dejar de ser por ese lapso esclavo de él... entrecerré los ojos nuevamente y disfruté un poco del dulce ensueño de la mañana, tal como lo haría un hombre con una jornada normal de trabajo.


NaCl-U-2


Remo.

5 Comentarios:

Blogger webita dijo...

muy buen relato, como siempre!
Con respecto a lo de hoy, ps no he sido requerida, jajaja! pero mira depende de la hora que tenga que ir por mi viejo al aeropuerto, haré lo posible, nomás pásame le hora plis.
Saludos!

9:41 a.m.  
Blogger ka! dijo...

Tiempo, yo he estado en estos días muy distante del reloj, estuve ausente del mundo "Mi mundo" durante casi 100 horas y unos mil kilometros amigo mío...

Hay mucho que contar..

12:51 p.m.  
Blogger Poly dijo...

Agradable cuento como siempre, y la tareita?

4:29 p.m.  
Blogger 315517 dijo...

Yo que soy de las de 10 minutos más, y más, y más... no te digo lo esclava que puedo llegar a ser de las manecillas... ^_´

2:14 p.m.  
Blogger El Homo Rodans dijo...

que meyo!! eso de pasar de un carril al otro es traumatizante, al principio ni se siente, pero ya verá usté. eso si, disfrute del abismo con todos sus fantasmas. Incluso del tiempo.
saludos espectrales.

3:08 p.m.  

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